Monday, January 31, 2011

Aquí nada está tranquilo: Susana Chávez y nuestras fronteras imaginarias


This article speaks to the imagined/imaginary tranquility that Mexico often represent but beneath which is a tacit acceptance of misogyny against women.

Angela

Aquí nada está tranquilo: Susana Chávez y nuestras fronteras imaginarias
Domingo, 30 de Enero de 2011
Por: Abril Saldaña


Susana Chávez tenía solo dos años cuando el término feminicidio se uso por primera vez en 1976, pero el asesinato de mujeres por hombres tiene lamentablemente una larga historia la cual es directamente proporcional a las estructuras patriarcales de una sociedad y al nivel de tolerancia colectiva ante la violencia misógina.

En el 2010, se calculó que cada 20 horas una mujer fue asesinada en el estado de Chihuahua, cada 20 horas se escucharon discursos políticos de desaprobación seguidos por tremendas omisiones.

Este círculo, esta normalización de la violencia es lo que ha convertido a Juárez en una necrópolis según activistas como Monárrez Fagoso. Las muertas de Juárez y las de todo el país no se pueden explicar solamente a través de la incapacidad judicial o política.

publicidad
En este barco estamos todos, éste es un asunto de voluntad colectiva; en el lenguaje católico, tan usado en nuestro país, éste es un pecado de omisión, una consecuencia directa de una sociedad patriarcal que nos oprime pero además de un tejido social descompuesto por la desigualdad social.

En México nos seguimos negando a hablar de cómo la intersección entre raza, género y clase enmarcan nuestras experiencias, definen nuestras membrecías, nuestras exclusiones y anulan cualquier posibilidad de solidaridad colectiva.

La próxima vez que usted escuche a alguien decir "lo bueno es que aquí todo está tranquilo" piense en ese tejido descompuesto del que ahora le hablo ¿Qué mecanismo perverso alimenta nuestras fronteras imaginarias? ¿Qué nos hace dividir el aquí y el allá? No hablo solamente de una división geográfica, hablo de una división social y humana ¿Qué nos hace pensar que la muerte de Susana Chávez está lejos y no nos concierne? En pocas palabras, aquí y allá son la misma cosa intranquila y violenta.

Aquí y allá la muerte de Susana Chávez pesa tanto como para sacudir conciencias, generar indignación y colectividad. .

Cuando el EZlN hizo temblar al país aquel enero de 1994 recuerdo haber escuchado, en varias ocasiones, a gente en Monterrey asegurar que aquél era el sur del país, un mundo distinto con gente distinta.

A la gran sultana del norte jamás le llegaría la violencia, eran demasiado "civilizados" para dejar que la "barbarie" traspasara sus fronteras. Hoy, el resentimiento social y la desigualdad están cobrando su saldo, los regiomontanos viven atemorizados en uno de los estados más violentos del país.

Todas las mujeres en este país somos Juarenses. Independientemente de nuestra distancia geográfica, social, económica el feminicidio en Juárez y en cualquier otro estado nos concierne y afecta a todas.

Como bien argumenta Monárrez, con los asesinatos de algunas mujeres (en donde quiera que éstos sean cometidos) se logra controlar a todas las mujeres, quienes internalizarán la amenaza y viven aterrorizadas, sometidas por el miedo de ‘’traspasar’’ los límites establecidos por la estructura patriarcal.

Entender el alance del terrorismo sexual y solidarizarse con las víctimas es necesario para desarrollar estrategias de supervivencia personal y colectiva, como mujeres, la solidaridad con las mujeres Juarenses es nuestra única posibilidad de no ser una más, de no ser la que le sigue.

La próxima vez que usted escuche decir que ‘aquí todo está tranquilo’ piense en que hoy en día, de punta a punta en el país, tenemos casos en los que una vez más el gobierno y las autoridades buscan responsabilizar a las mujeres de la agresión.

En Ciudad Juárez a Susana Chávez se le acusa de haberse ido a ‘divertir’ con sus asesinos; en Quintana Roo, el Juez Daniel Farah Godoy deja en libertad a un presunto violador/celebridad por no haber encontrado pruebas de violencia en la, perdóneme la absurda pero inevitable redundancia, violación de una menor.

Según el sitio feminicidios.net México es uno de los países en los que no se cuenta con un registro nacional de feminicidios; es decir, oficialmente en este país las muertas no se cuentan, por lo menos no de una forma rigurosa y sistemática.

La muerte de Susana Chávez no forma parte del registro nacional pero lo invito a que esta gran pérdida sí forme parte de nuestro propio registro colectivo, de esa memoria histórica que nos permitirá por lo menos continuar con el sueño de esta poetisa y activista: Ni una muerta más. Susana Chávez (1974-2011).

No comments: