Friday, November 23, 2007

Ya inició el éxodo por las leyes antiinmigrantes: activistas

Que miedo: "... si los capturan por segunda ocasión pueden darles hasta cinco años de prisión”.


Ya inició el éxodo por las leyes antiinmigrantes: activistas

Mariana Viayra Ramírez
18 de Noviembre de 2007 | Hora de publicación: 00:12

El endurecimiento de leyes antimigrantes en estados de la Unión Americana como Arizona, Georgia, Oklahoma y Colorado provoca psicosis entre miles de inmigrantes mexicanos y centroamericanos.
Elías Bermúdez, líder de la organización Ángeles de la Frontera y consejero del Instituto de los Mexicanos en el Exterior (IME), advirtió al gobierno de Felipe Calderón que se prepare porque ya empezó el éxodo de mexicanos ante la aplicación de leyes locales que obligan a las empresas a no contratar indocumentados y, a ciudadanos estadunidenses, a no rentarles casas-habitación.
Además, en cualquier momento pueden ser capturados e interrogados por policías que ahora fungen como agentes fronterizos. “Hasta la ola de odio ha bajado porque los antiinmigrantes están felices, porque el Estado está ejerciendo mano dura contra los migrantes”, dijo Bermúdez.
Incluso, apuntó que los antiinmigrantes se han convertido en voceros de júbilo y de alegría porque han logrado que expulsen a los indocumentados, con las leyes locales.
Explicó que en Arizona los antimigrantes pregonan que ya van a sacar de su país a los inmigrantes colocando grandes carteles, sobre todo cerca de comunidades latinas advirtiendo que: “Ya no podrán ser contratados… vete a casa”.
El activista alertó que “México va a tener un serio problema social porque la gente va a empezar a salir de Estados Unidos en gran número para regresar a sus comunidades por la persecución y las leyes antiinmigrantes”.
Juan Álvarez, líder de la Organización Latinoamericana Pro Defensa del Migrante, en Houston, afirmó que los mexicanos ya se están regresando a su país “dicen que prefieren irse a ser deportados, tienen mucho miedo de ir a parar a la cárcel porque si los capturan por segunda ocasión pueden darles hasta cinco años de prisión”.
Indicó que muchos migrantes prefieren regresarse a sus países “en lugar de enfrentar las políticas de terror desatadas por George Bush contra la comunidad latina”.

3 comments:

hugo laurel said...

ahora las leyes locales ponen enfasis en sacar de su pais a los mexicanos, una medida mas que toma el gobierno estadounidense ante su desesperación.
Es una pena alta la de cinco años

cko said...

MIGRACIÓN: ALGO NATURAL. YO NO SE DE QUÉ SE PASMAN

Estuve leyendo el artículo de un tal César Rodríguez en la web titulado “Latinos go home”

En el artículo, Rodríguez habla sobre las lecciones que quedan después del hundimiento del proyecto de ley de reforma migratoria en Estados Unidos. Las lecciones que menciona el autor son tres. La primera es que la migración es incontenible, la segunda es que las fuerzas económicas halan e impulsan la migración, y la tercera es que la migración como tema de debate continuará intensificándose en nuestro mundo globalizado. Después de leer al artículo me quedó la sensación de que estas no son lecciones derivadas del hundimiento del proyecto de ley. Creo que estas tres “lecciones” podrían llamarse más bien tres conclusiones históricas, si uno mira el tema migratorio desde una perspectiva más Braudeliana o de “larga duración” como dicen los historiadores. Mejor dicho, la migración no es nada nuevo en el mundo.

Los seres humanos siempre han querido moverse de un lado a otro buscando oportunidades. El planeta ha sido poblado, colonizado, y habitado por migrantes de todas partes, en todas las épocas, que precisamente emprendían viajes de exploración y conquista buscando mejores condiciones de vida. Y cuando hablo de oportunidades puedo encerrar en este término las fuerzas económicas de las que habla Rodríguez hoy en día, que halan y motivan los movimientos de las personas. Los vikingos, los mercaderes del Mediterráneo, los colonizadores españoles, ingleses, franceses, portugueses, etc. siempre buscaron nuevas tierras, nuevas riquezas, nuevas rutas y donde se abría un nuevo mercado y donde se necesitaba mano de obra iban a parar esclavos, obreros, agricultores, etc.

A Rodríguez se le olvidó mencionar que hay otro factor que hace la migración incontenible y que es una fuerza mucho más grave y poderosa que cualquier otra. No son solo las fuerzas económicas y las dinámicas laborales las que provocan los movimientos humanos más masivos de personas, es el instinto de conservación o supervivencia. El éxodo forzado por conflictos religiosos, culturales, políticos, catástrofes naturales, etc. también ha sido una constante en la historia migratoria del planeta. Los ejemplos de esto también abundan: el éxodo de los judíos y su persecución en distintas épocas, la huída de todos los opositores de regimenes dictatoriales en América Latina, Europa, Asia, etc., las víctimas de tsunamis, huracanes, terremotos, tornados, los desplazados del conflicto colombiano, los desplazados del genocidio en Rwanda o la guerra en Sierra Leone, Afganistán e Irak, entre otros.

Por eso la migración seguirá siendo tema de debate obligado en el mundo globalizado de hoy, según dice Rodríguez. Pero creo que cada vez más el mundo se hace menos global (con excepción de lo que sucede en el mundo virtual de la Internet) y hay una tendencia al cerramiento real de las fronteras y al impedimento de la circulación de personas por miedo o temor del terrorismo, a la invasión, a las imposiciones, dominaciones y choques culturales, miedo frente al extranjero que se quede con todos los puestos de trabajo de los nacionales, a que se beneficie de los sistemas de seguridad nacionales siendo unos “recién llegados”, etc. Este miedo al extranjero tampoco es nada nuevo, por eso se erigieron fortalezas, murallas, se crearon los ejércitos y en los estados nacionales modernos se trazaron líneas imaginarias para definir las fronteras y se crearon tratados y leyes sobre el respeto a los límites entre uno y otro país.

Lo que es distinto hoy en día es la sofisticación de los aparatos y mecanismos de control (pasaportes con códigos de barras, lectores de huellas dactilares, muros con sensores de movimiento, et.) y un refinamiento en las leyes, tratados, decretos y convenios (Estatuto del refugiado, Convención de la Haya, tratados de trabajadores temporales, Visas para cada categoría de persona) para regular ese miedo que como humanos nos tenemos los unos a los otros. Y conforme a todo este aparato aparecen los expertos en falsificación, tramitación y violación de cada una de estas leyes, barreras y requisitos, enriqueciéndose a punta del engaño a los migrantes.

Cada vez somos más seres humanos tratando de hacer lo mejor que se puede en un territorio que no tiene las ventajas del spandex. Ya no hay continentes inexplorados, o islas desiertas por conquistar. Ya ningún estado puede promover la migración de sus nacionales abiertamente a otros países y en los países receptores de inmigrantes, estos son vistos cada vez más como el enemigo interno. Se habla de la amenaza china, ( Unos 100 chinos trataron de entrar ilegalmente a Colombia hace dos meses y la reacción de la gente fue prender las alarmas y decir que iban a dominar el mercado colombiano) de la multiplicación de los musulmanes (Un reciente estudio demostró que Mohamed es el nombre más popular en Gran Bretaña hoy en día, noticia que recibieron los ingleses con preocupación) y de la dominación latina en los Estados Unidos (El español podría convertirse en el idioma más hablado del país en los próximos 20 años y por eso Arnold Shwarzeneger salió a prohibir la tv en español).

Estos son solo algunos ejemplos del miedo que sentimos los humanos frente a otros humanos, vengan de donde vengan. Cuando son uno o dos no importa, cuando son más de un millón sí. La presión demográfica ha hecho que se vuelvan a exacerbar sentimientos xenófobos, nacionalistas y extremistas, que siempre han existido y siempre existirán, pero que cada vez se manifiestan más y de forma más refinada y camuflada, en nuestro supuesto mundo “globalizado”.

Manuel said...

Más allá del serio problema que se originará en nuestro país cuando muchos migrantes decidan regresar para no arriesgarse a que los envíen a prisión (cuando los capturan por segunda ocasión), debemos pensar y manifestar nuestro rechazo a que cualquier persona en condición de migrante sea denigrada a calidad de delincuente y por ello pueda ser enviado a prisión.
Los antimigrantes que están felices por lo estricto de las leyes para deportar migrantes no atienden el costo social que esto implica para su propio país, el que por cierto, nació de personas que llegaron de otros países.
Condenar por 5 años a una persona solo por cruzar una frontera en busca de oportunidades no solo refleja poca calidad humana, sino una estrecha visión de lo que actualmente en nuestro planeta ocurre. Lo anterior queriendo obviar además que no están consientes de las consecuencias de desmembrar familias dejando atrás a niños que son ciudadanos americanos y que crecerán sin sus padres, y se convertirán en los adultos que tomarán decisiones sobre el curso de US.