Sunday, November 11, 2007

Suicidio, síntoma de ruptura social

This came out in April, 2007. -Dra. Valenzuela

Nelly Orozco

En Guanajuato el suicidio se está convirtiendo en un problema de salud pública; tan sólo en lo que va del 2007, 79 personas se quitaron la vida. El resquebrajo de las instituciones, la violencia y la falta de atención al paciente, producen suicidas, consideran especialistas.

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Guanajuato es la cuarta entidad donde más personas se han privado de la vida de acuerdo al Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI). Datos de la Procuraduría General de Justicia del Estado de Guanajuato (PGJEG) arrojan que al menos una persona se ha suicidado cada día de los tres meses transcurridos del 2007. La situación pone en evidencia la falta de una política pública coordinada entre los distintos niveles de gobierno para atender síntomas y causas.

Así parece admitirlo el secretario de Salud, Armando Aguirre Torres, quien explica que no existe un registro exacto de los casos, como tampoco un diagnóstico preciso de la depresión en el paciente local.

“Vemos que es mucho más frecuente de lo que diagnosticamos. En el país el 40 por ciento de la población tiene alguna crisis depresiva o la padece de forma permanente”.

Según las estadísticas de la PGJEG en su mayoría son hombres quienes se quitan la vida, mientras las mujeres lo intentan más veces, pero fallan también en mayor número. En 2006 se sumaron 196 suicidios, de los que 40 correspondieron a mujeres y 156 a hombres, y en lo que va del año, 11 mujeres y 68 hombres se han privado de la vida.

Con respecto al 2006, entre el 1º de enero y el 30 abril, ocurrieron 8 suicidios menos que del 1º de enero al 17 de abril de 2007. Mientras que el número de suicidas del sexo masculino aumentó, en ese mismo período de 54 a 68, el número de mujeres que se suicidan se redujo de 17 a 11.

Además la región donde ocurrieron la mayor cantidad de suicidios durante el 2006, es la comprendida por Acámbaro, Apaseo el Alto, Apaseo el Grande, Celaya, Coroneo, Cortazar, Jerécuaro, Moroleón, Salvatierra, Juventino Rosas, Santiago Maravatio, Tarandacuao, Tarimoro, Uriangato, Villagrán y Yuriria.

En cambio, en la zona que contiene a la capital y a otros 15 municipios como San Miguel de Allende, Comonfort, Dolores Hidalgo, San José Inturbide, San Luís de la Paz, Tierra Blanca y Victoria, entre otros, se detectaron 24 suicidios, la menor cantidad registrada.

Donde han sucedido más suicidios en 2007 es en la región que incluye a Ciudad Manuel Doblado, León, Purísima del Rincón y San Francisco del Rincón. Sólo estos cuatro municipios sumaron 40 suicidios.

Los datos de la Procuraduría revelan que un porcentaje importante se ha privado de la vida bajo el influjo del alcohol y las drogas y cada vez son más jóvenes quienes recurren al suicidio; los jóvenes entre los 17 y los 32 años son las personas más propensas. Los métodos más recurrentes son el ahorcamiento, el envenenamiento y por arma de fuego. El motivo principal, la depresión por problemas sentimentales y familiares.

Ante la problemática, el gobierno del estado ha instrumentado algunas medidas urgentes, como la contratación de más psicólogos para que presten sus servicios en las unidades o centros de salud de los 46 municipios de la entidad, y en los hospitales de las principales ciudades como León, Irapuato y la capital.

Se ha anunciado también la construcción de clínicas de salud mental en Celaya, Irapuato y la capital, por lo que se tiene prevista una inversión de nueve millones de pesos.

A ello habría que agregarle la ejecución del Programa Estatal de Salud Mental, la apertura de una línea telefónica gratuita del Sistema de Urgencias del Estado (SUEG) que brindará apoyo y asesoría, y acciones en conjunto con otras dependencias para prevenir e incidir en ámbitos como el medio familiar y el escolar.

Cambios de conducta al dormir o comer, alejarse de los amigos y la familia, rehuír a las actividades cotidianas, consumir alcohol o drogas, bruscos cambios de apariencia y de humor, mencionar el suicidio como tema recurrente, sugerir una despedida u obsequiar objetos personales repentinamente, son focos que se encienden cuando una persona tiene intenciones de quitarse la vida.

De acuerdo a los especialistas, la violencia intrafamiliar, los problemas económicos, la falta de credibilidad en las instituciones y la incidencia de los medios de comunicación, son los principales factores que intervienen en el incremento de suicidios en el estado.

Violencia y desintegración

Luís Fernando Macías García, integrante de la Asociación Nacional de Suicidiología, advierte que los suicidios ocurridos en Guanajuato pertenecen al orden de la muerte violenta típica. “Son personas que idean, planean y ejecutan su muerte, ahí donde la sociedad es frágil”.

De igual forma, opina que este fenómeno en la entidad obedece a factores relacionados con rupturas familiares, estructurales y económicas: “Hay desesperanza cuando la violencia acota todos los espacios, especialmente en el hogar, la escuela y en condiciones de pobreza”. Y es que según datos del INEGI, en el 2005 los disgustos familiares fueron la segunda causa de suicidio más frecuente en la entidad.

Para el experto también incide la pérdida de fe en el clero: “Las instituciones de cohesión social y religiosa administraban el capital espiritual, la esperanza colectiva, lo que permitía que las vicisitudes se vieran mas transitorias. Sin embargo, la iglesia ha perdido liderazgo y la familia se descompone, mientras los discursos light retoman ese discurso sin darte normas de vida”.

A decir del investigador social, esos factores vulneran a niños, jóvenes y adultos mayores: “La gente pierde la referencia de los valores porque no sabe a quién acudir y en la actualidad todo es competencia y agresión, todo es culpa del individuo”.

Por otro lado, Macías García refiere que en otras sociedades también los suicidios ocurren en condiciones de ruptura. “En Taiwán las mujeres de la ultima generación ya no heredarán la riqueza o autoridad de sus antepasados y dejan de encontrarle sentido a su vida. A las mujeres hindúes ya no las entierran junto a sus maridos y no encuentran pertenencia a la comunidad, entonces se suicidan”.

En Guanajuato, los suicidios aumentan como en el resto de la República Mexicana, porque “somos comunidades productoras de suicidas y cualquier individuo está expuesto a un contexto de desesperanza en aquellos lugares en donde no acaba de morirse un mundo, cuando empieza a nacer otro”, subraya.

Noticias y Suicidio

El integrante de la Asociación Nacional de Suicidiología, considera que los medios de información más que alertar a la población sobre el suicidio, sugieren y alientan a los suicidas a concretarlo.

“Las noticias reconstruyen la escena mental, la escena social, el estado de ánimo. Los medios de comunicación les dan a los suicidas clínicos la mayor parte de la información que necesitan para lograr su cometido. La letalidad que exponen, acorta el camino de aprendizaje del paciente”, describe Macías García.

El investigador explica que aunque la noticia no hace al suicida, en su proceso de aprendizaje el paciente se instruye. Por ello- advierte Macías- el reportero de la tragedia social debe tener más criterio: “Exhibir los despojos humanos en esas condiciones es un atentado. Muestran el suicidio a todo color y sólo dejan al descubierto el dolor sin dejarle camino a la reflexión social”.

A su vez, no hay equidad relativa al pudor, pues “difícilmente se ven imágenes de una victima con poder adquisitivo, nadie fotografía a un suicida rico y no es que no haya derecho a informar, sino que debe formarse a quien informa”, reflexiona.

Los responsables

“El suicidio es un acto de libertad. El primer responsable es quien se priva de la vida. Yo no estoy por la victimización, sino por el reconocimiento de un mal social que lo propicia”, defiende Macias García.

El sociólogo opina que el suicida no es un enfermo mental, sino alguien que sufre con el pensamiento, está mal informado y ofuscado por su dolor.

“Si tuviésemos que hablar de responsables en el sentido sobre quien responde por el suicida, sería nuestro modelo familiar, la violencia estructural y los modelos de desesperanza”, sugiere.

Macías García subraya que en el caso que ocupa a Guanajuato, el fenómeno responsable es la entrada de la modernidad en donde la transición no se ha concretado, es decir, la ruptura social.

Para el investigador, los líderes de opinión tendrían que ser más copartícipes: “En primera instancia, los agentes sociales que tienen un primer contacto con las personas, como los trabajadores sociales y los agentes religiosos. En un segundo nivel, terapeutas y psicólogos, para en último lugar introducir una política publica de normas de prevención y campañas de información”, enumera.

El especialista sugiere que la mejor estrategia de divulgación es informar a los jóvenes que tienen la posibilidad de ayudar a otros jóvenes en esa situación: “Es lo que ha dado más éxito en los países en los que ha disminuido mas rápido el suicidio, como Francia, Estados Unidos y Suecia”.

Problema de salud pública

En la entidad, lejos de reducirse el número de suicidios, éstos aumentan en tan sólo meses, como lo demuestran las gráficas.


Publicado: Abril 2007 / Año 2 / No. 24

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